Tarta de chocolate Valrhona

Esta es una de esas tartas tremendamente calóricas, pero irresistiblemente deliciosas para los amantes del chocolate.
Mi relación con el chocolate me viene desde muy chiquita. El hecho de haber nacido y haber vivido hasta los 12 años en Alemania tuvieron mucho que ver. Los alemanes son grandes consumidores de chocolate, y yo no fui una excepción.
Por supuesto, tengo unas marcas fetiche, de las que no puedo (ni quiero) prescindir. Prefiero olvidarme de otras cosas antes que de un buen chocolate.
A medida que me he ido haciendo mayor, he ido experimentando y probando con diferentes  marcas.
Godiva, Neuhaus, Café Tasse, Lindt y el rey indiscutible para mí : Valrhona. 


(http://www.valrhona.com/es/#/la-maison/valrhona-aujourd-hui)


Bernachon, en Lyon , es otro grande del chocolate. He tenido ocasión de ir a la pastelería/cafetería que tiene en Lyon y, desde luego, es una delicia para los sentidos.


(http://www.bernachon.com/)


Soy consciente de que algunas de estas marcas son totalmente prohibitivas por el precio. Pero, ¿quién no se da un capricho de vez en cuando?
Hace ya más de 20 años que descubrí la marca Valrhona. Fue el día que entré a comprar en la pastelería Ochiai (actualmente Takashi Ochiai) en la calle Comte d’Urgell de Barcelona. Por aquel entonces, aún no se había convertido en la pastelería japonesa por excelencia en la que se ha convertido actualmente.
Tendré que hacerle una visita para hablaros detenidamente sobre ella.
En aquella época, vendían porciones del chocolate de mis amores de 250gr. Ya era caro en aquella época, así que aprovechaba algún acontecimiento familiar importante para proveerme allí y preparar algún postre.
En cualquier caso, creo que el chocolate es el único alimento del que realmente me costaría horrores prescindir.
La receta que os explico a continuación no es de difícil elaboración y el resultado merece la pena.
Por supuesto, podéis utilizar cualquier otro chocolate. Lindt Postres es muy bueno y tiene un precio más que razonable. Si no me falla la memoria, unos 3 euros los 200 grs.
La podéis servir tanto tibia como fría, acompañada de un coulis de frutos rojos, de helado de vainilla, de frambuesas naturales, de fresas, cerezas frescas o de un tipo de cereza que los alemanes utilizan mucho a la hora de elaborar postres (Sauerkirschen). O simplemente sola,  sin ningún otro acompañamiento.
Los ingredientes ya le dan suficiente categoría como para no tener que valerse de ningún otro adorno.
Cuando ya la tengáis hecha, servíos una porción. Tomaos vuestro tiempo, buscad un lugar cómodo en vuestra casa, cerrad los ojos y disfrutad de la sensación de este delicioso pastel fundiéndose en vuestra boca…


Ingredientes:


340 grs.de chocolate sin leche (yo he utilizado Valrhona variedad Manjari  64% de cacao)
300 grs.de mantequilla
8     huevos (claras y yemas separadas)
360 grs. de azúcar glas
130 grs. de almendra en polvo
160 grs. de harina
Esencia de vainilla (en polvo o el líquido)
Una pizca de sal
Un molde de 26 cm.de diámetro


Elaboración:


Poner la mantequilla al baño María y añadir el chocolate rallado. Ir removiendo con las varillas.
Agregar las 8 yemas, el azúcar en polvo y las almendras molidas por este orden, removiendo para que todos los ingredientes se vayan uniendo.
Retirar del baño María y reemplazar las varillas por una espátula.
Añadir la harina previamente tamizada y la esencia de vainilla. Seguir removiendo.
Batir las claras con el pellizco de sal a punto de nieve e incorporar a la mezcla anterior.
Realizar movimientos envolventes hasta obtener una mezcla esponjosa y homogénea.
Pondremos la mezcla en el molde previamente engrasado y espolvoreado con harina.


Introducir al horno, previamente calentado a unos 175-180º, durante 30 minutos.
Como cada horno es diferente, os recomiendo que a los  20 minutos de cocción comprobéis con un pincho si la masa está demasiado cruda.
A los 30 minutos, el pincho debe salir ligeramente húmedo del centro de la tarta.
Es el momento de retirarla.
La superficie suele agrietarse, es normal.
Si queréis disimular este pequeño “defecto”, podéis espolvorear la superficie con chocolate negro en polvo.
Yo utilizo Café Tasse, Kruger o Valrhona.
El resultado final es una tarta seca por fuera, pero húmeda y brillante por dentro.


¡A disfrutar!


Tarta de chocolate Valrhona

Esta es una de esas tartas tremendamente calóricas, pero irresistiblemente deliciosas para los amantes del chocolate.
Mi relación con el chocolate me viene desde muy chiquita. El hecho de haber nacido y haber vivido hasta los 12 años en Alemania tuvieron mucho que ver. Los alemanes son grandes consumidores de chocolate, y yo no fui una excepción.
Por supuesto, tengo unas marcas fetiche, de las que no puedo (ni quiero) prescindir. Prefiero olvidarme de otras cosas antes que de un buen chocolate.
A medida que me he ido haciendo mayor, he ido experimentando y probando con diferentes  marcas.
Godiva, Neuhaus, Café Tasse, Lindt y el rey indiscutible para mí : Valrhona. 


(http://www.valrhona.com/es/#/la-maison/valrhona-aujourd-hui)


Bernachon, en Lyon , es otro grande del chocolate. He tenido ocasión de ir a la pastelería/cafetería que tiene en Lyon y, desde luego, es una delicia para los sentidos.


(http://www.bernachon.com/)


Soy consciente de que algunas de estas marcas son totalmente prohibitivas por el precio. Pero, ¿quién no se da un capricho de vez en cuando?
Hace ya más de 20 años que descubrí la marca Valrhona. Fue el día que entré a comprar en la pastelería Ochiai (actualmente Takashi Ochiai) en la calle Comte d’Urgell de Barcelona. Por aquel entonces, aún no se había convertido en la pastelería japonesa por excelencia en la que se ha convertido actualmente.
Tendré que hacerle una visita para hablaros detenidamente sobre ella.
En aquella época, vendían porciones del chocolate de mis amores de 250gr. Ya era caro en aquella época, así que aprovechaba algún acontecimiento familiar importante para proveerme allí y preparar algún postre.
En cualquier caso, creo que el chocolate es el único alimento del que realmente me costaría horrores prescindir.
La receta que os explico a continuación no es de difícil elaboración y el resultado merece la pena.
Por supuesto, podéis utilizar cualquier otro chocolate. Lindt Postres es muy bueno y tiene un precio más que razonable. Si no me falla la memoria, unos 3 euros los 200 grs.
La podéis servir tanto tibia como fría, acompañada de un coulis de frutos rojos, de helado de vainilla, de frambuesas naturales, de fresas, cerezas frescas o de un tipo de cereza que los alemanes utilizan mucho a la hora de elaborar postres (Sauerkirschen). O simplemente sola,  sin ningún otro acompañamiento.
Los ingredientes ya le dan suficiente categoría como para no tener que valerse de ningún otro adorno.
Cuando ya la tengáis hecha, servíos una porción. Tomaos vuestro tiempo, buscad un lugar cómodo en vuestra casa, cerrad los ojos y disfrutad de la sensación de este delicioso pastel fundiéndose en vuestra boca…


Ingredientes:


340 grs.de chocolate sin leche (yo he utilizado Valrhona variedad Manjari  64% de cacao)
300 grs.de mantequilla
8     huevos (claras y yemas separadas)
360 grs. de azúcar glas
130 grs. de almendra en polvo
160 grs. de harina
Esencia de vainilla (en polvo o el líquido)
Una pizca de sal
Un molde de 26 cm.de diámetro


Elaboración:


Poner la mantequilla al baño María y añadir el chocolate rallado. Ir removiendo con las varillas.
Agregar las 8 yemas, el azúcar en polvo y las almendras molidas por este orden, removiendo para que todos los ingredientes se vayan uniendo.
Retirar del baño María y reemplazar las varillas por una espátula.
Añadir la harina previamente tamizada y la esencia de vainilla. Seguir removiendo.
Batir las claras con el pellizco de sal a punto de nieve e incorporar a la mezcla anterior.
Realizar movimientos envolventes hasta obtener una mezcla esponjosa y homogénea.
Pondremos la mezcla en el molde previamente engrasado y espolvoreado con harina.


Introducir al horno, previamente calentado a unos 175-180º, durante 30 minutos.
Como cada horno es diferente, os recomiendo que a los  20 minutos de cocción comprobéis con un pincho si la masa está demasiado cruda.
A los 30 minutos, el pincho debe salir ligeramente húmedo del centro de la tarta.
Es el momento de retirarla.
La superficie suele agrietarse, es normal.
Si queréis disimular este pequeño “defecto”, podéis espolvorear la superficie con chocolate negro en polvo.
Yo utilizo Café Tasse, Kruger o Valrhona.
El resultado final es una tarta seca por fuera, pero húmeda y brillante por dentro.


¡A disfrutar!