Daniel Jordà: un trozo de pan

A principios de la semana pasada, le escribí a Daniel Jordà, el alma de “Trinidad Panes Creativos”, preguntándole acerca de la posibilidad de hacer una visita a su horno, que se ha convertido en lugar de peregrinaje casi obligatorio para los amantes del buen pan.
La contestación no tardó en llegar, invitándome a visitarle el sábado pasado por la mañana. Dicho y hecho.
Cámara en ristre y en compañía de mi buen amigo Francesc Buxeda, llegué a la puerta de su horno, que se encuentra situado en la plaza Garrigó,nº5 de Barcelona, a la hora acordada.
Daniel ya nos esperaba y, desde el principio, se mostró abierto y entusiasta. Me llevé mi libreta con la intención de anotar aquello que considerara más importante. Pero, tras la primera media hora de conversación, decidí que era totalmente imposible. Me interesaba mucho más todo aquel río incesante de ideas que iba verbalizando en forma de palabras de manera clara y segura, sin necesidad de preguntarle nada. Nos habló de sus inicios, de las dificultades encontradas hasta dar a conocer un producto en el que confió desde el principio. Del camino recorrido hasta llegar a convertirse en el proveedor de pan de restaurantes importantes, entre los que cabe destacar el  “Martín Berasategui”, poseedor de 3 estrellas Michelín. Y también de sus proyectos de futuro, que muestran un horizonte prometedor.
Poseedor de una energía y un entusiasmo inagotables, acabó contagiándonos esa alegría que desprende en cada palabra, en cada movimiento.
Daniel es la tercera generación de una familia dedicada a la panadería desde el año 1927, año en que su abuelo abrió el primer horno en el barrio de la Trinitat.
Todo lo que ha conseguido ha sido a base de esfuerzo y sacrificio, teniendo además un horario absolutamente draconiano (entra al horno a las 4 de la mañana y lo abandona a las 20.30).
Fueron 3 horas de conversación, durante las cuales ví cómo entraban y salían en los hornos diferentes tipos de panecillos de colores (Minibokis) que, junto a sus ayudantes, sigue elaborando de manera totalmente artesanal.
Aprovechando nuestra visita, nos dio a probar una de sus últimas creaciones: una coca de Sant Joan un tanto especial, con un intenso sabor a canela y lima y cubierta de cerezas naturales en lugar de la típica fruta escarchada. ¡Muy rica, por cierto!
La lista de panes que elabora es casi infinita y se va ampliando gracias a esa curiosidad sin límites que posee y que hace que esté experimentando siempre con nuevos ingredientes, combinaciones y sabores.
Las fotos de los panes que veréis a continuación son sólo una pequeña muestra de lo que podéis conseguir en el horno.
¡Tendría que dedicarle varios post para mostraros todo lo que allí se cuece!
Yo compré una caja con muestras variadas de sus panes, cuyo precio me pareció casi irrisorio.
Sé de lugares que, por lo mismo, cobrarían el doble.
Desde aquí quiero agradecerle a Daniel Jordà su atención para con nosotros y me gustaría recordarle una sola frase:
“Tranquilo, que ellos vendrán”.

Trabajo y esfuerzo diarios

Surtido de panes de “Trinidad Panes Creativos”
Surtido de Minibokis: de curry, de tomate, de albahaca y de tinta de calamar
 Pan de panceta 
Pan de chocolate negro y naranja
Pan de chocolate blanco y fresa
Pan de nueces y pasas
Pan de olivas negras 
Pan de olivas verdes