Cake de queso manchego tierno Vega Sotuélamos

Hace algunas semanas, Quesos Vega Sotuélamos lanzó una propuesta a bloggers que estuvieran dispuestos a elaborar alguna receta con sus quesos.
Yo me ofrecí encantada, porque además de ser una “quesera” empedernida, conocía sus quesos desde hace muchos años.
A los pocos días, recibí una cajita con 5 cuñas de las variedades (tierno, semi, curado, añejo envejecido en manteca y al romero).
Hay pocos quesos que no me gusten, tanto de pasta blanda como dura. Pero el manchego está, sin duda alguna, entre mis favoritos.
Una de las cosas que siempre me llamó la atención de Quesos Vega Sotuélamos, es que su variedad de queso tierno está elaborada 100% con queso de oveja. En la mayoría de los casos, los productores de este tipo de queso utilizan mezcla (vaca y oveja).
En casa, tanto mi hija como yo, siempre hemos sido más de manchegos secos y de sabor intenso. Sin embargo, el queso tierno Vega Sotuélamos,es una excepción por su peculiar sabor y aroma.

Me apetecía desde hace mucho tiempo, experimentar en dulce con queso manchego.
Tras investigar un poco por la red, descubrí una receta de Iñaki Oyarbide,hijo del creador del emblemático Zalacaín y del ya desaparecido  Príncipe de Viana de Madrid.
La receta se ajustaba exactamente a lo que yo buscaba, y la única licencia que me he tomado ha sido convertir la tarta original (redonda), en un cake (rectangular).
He de decir, que el resultado no ha podido ser más sorprendente y delicioso.
Os animo a que probéis con esta receta,que es sencilla pero increíblemente rica tanto por su peculiar sabor como por su textura.
Servid este cake, tras una cena o comida especiales. ¡Todos quedarán encantados!

Ingredientes:

300 gr.de queso manchego tierno Vega Sotuélamos
6 huevos camperos hermosos
1/2 litro de nata
200 gr.de azúcar
Agua mineral

Elaboración:

Poner en un cazo la mitad del azúcar,añadir un poco de agua y dejar cocer a fuego lento.
Remover de vez en cuando, hasta conseguir un caramelo líquido y dorado.
Verter el caramelo en el fondo de un molde rectancular, reservar.
Batir los huevos en un bol con el resto del azúcar,añadir el queso rallado y la nata.
Mezclar el conjunto y verter en el molde.
Poner en el horno,precalentado, a 180 grados, al baño María.
Hornear durante 35 minutos.
Sacar del horno y dejar enfríar.
Desmoldar con mucho cuidado, para que no se os rompa.
Servir bien fría.

Una vez desmoldada, tiene aspecto de flan grande
Un interior tierno y de sabor muy especial