Restaurante Coure (La barra) (Passatge Marimon, 20)

Esta fue mi segunda visita al restaurante Coure. La primera vez, fue para probar el menú ejecutivo.
Os dejo el enlace, para que podáis echarle un vistazo.
http://revelandomisfuentes.blogspot.com.es/2011/12/restaurante-coure-passatge-marimon-20.html

En esta ocasión iba sola, con algo de prisa y decidí probar su famosa barra. Un lugar siempre repleto y en el que es difícil conseguir un hueco en horas punta.Tal y como y ya comento en el post de la primera visita, su barra es una de las más afamadas de Barcelona tanto por un producto de intachable factura como de la gran variedad de preparaciones que allí podéis encontrar.
Albert Ventura, formado en Neichel , entre otros, tiene fama de ser un  trabajador incansable y perfeccionista y conocedor tanto de la cocina clásica como de la actual.
El día que yo fui a comer, y a pesar de estar lleno hasta la bandera, me prometieron un hueco en no más de 20 minutos. Y ese fue el tiempo que tuve que esperar.
Tras la barra, un servicio atento y diligente se encarga de que nada te falte y de que todo esté ante tí, en tiempo casi récord.
Me decidí por 3 platillos o tapas.
Una croqueta de pollo rica, pero algo subida de curry y escasa de bechamel, para mi gusto.
Una tortilla de chanquetes, muy rica, pero que podría haber compartido, porque era muy grande para una sola persona. Cuando pregunté si realmente eran chanquetes (debí poner una de mis famosas caras de no-me-creo-nada), tardaron 10 segundos en presentarme un platillo con un puñado de este codiciado pescadito para disipar mis dudas. Tengo que intentar corregir esa manía mía,de dudar hasta del aire que respiro… Lo dicho, un bocado delicioso.
Una coca de sardinillas en aceite con tomatitos confitados, fue mi última petición y la que menos me sorprendió. Digamos que es simplemente correcta.
Dos cañas y un cortado, remataron una comida de no más de 40 minutos.
Tendría que ir otro día, para probar más platillos y poder así ampliar mis criterios de valoración.
Personalmente, me quedo con el restaurante y cualquiera de los menús que se pueden elegir.
Por precio y por el placer de estar sentada tranquilamente en una mesa.