Carrot cake triple con frosting de queso crema,mantequilla y vainilla de Madagascar

No soy demasiado amiga de todo lo que tenga que ver con pastelería americana. Básicamente, por las ingentes cantidades de azúcar que utilizan. Cuando paseo por algunos blogs americanos, me horroriza ver que las cantidades de azúcar que emplean en cualquier preparación dulce, en algunas ocasiones, hasta triplican las cantidades utilizadas en repostería alemana, francesa o española.

Sin embargo, animada por la pastelera Esther Sánchez, a quien adoro y de la que tanto he aprendido, me decidí  hace ya algo más de un año a hacer mis primeros cupcakes. Ya os he hablado en muchas ocasiones de Esther y su web www.chocolatisimo.com, y como siempre os recomiendo una visita a su página porque además de bonita y profesional, es muy instructiva y es perfecta para aquellas personas a las que como a mí, nos gusta la pastelería y no tenemos formación específica.

Gracias a sus vídeos y por supuesto a sus siempre útiles consejos, he aprendido a templar chocolate, a atreverme con masas que pensaba imposibles para mí y a hacer muchas cosas que imaginaba fuera de mi alcance.

La tarta de zanahoria de hoy, es una receta de ella. Una receta, que depuró y ajustó tras infinitas pruebas y que la llevaron a crear el que para mí, es el carrotcake perfecto. Las cantidades de azúcar y de mantequilla que utiliza son infinitamente inferiores a las que suelen ponerse en este tipo de preparaciones. Esa es la razón, por la que finalmente me animé a hacer una tarta completamente distinta a las que suelo hacer para mi familia.

La receta, es de sus cupcakes y yo la he convertido en una tarta. Bueno, en realidad hice tres tartas, para que quedara un pastel de cumpleaños bonito para mi sobrino.

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El resultado ha sido realmente espectacular, tanto por aspecto, como por sabor y textura. Tan solo me he tomado una licencia. He cambiado el azúcar normal, por azúcar de caña.

El resto de la receta, lo he respetado al 100%. El frosting que ella indica, lo he multiplicado por tres, para poder conseguir una cobertura óptima de todas las capas. Si queréis cubrir toda la tarta y que os quede toda blanca, podéis multiplicar el frosting por cuatro o cinco.

Lo que yo he hecho, ha sido elaborar la receta de cupcakes de Esther y hornear 3 tartas. Mientras una se iba horneando, iba haciendo la masa de la siguiente.He utilizado un molde de 22cm., que para mí es la medida perfecta para esta preparación.

Como el cumpleaños era en casa de mi hermana, lo preparé todo el día anterior. Elaboré el frosting y lo puse en dos mangas pasteleras, y las tartas iban convenientemente envueltas en papel vegetal. De esa manera no tuve que preocuparme por el transporte de la tarta, montándola justo después de la comida.

La decoración no debe preocuparos demasiado. Estas tartas quedan bonitas con un aspecto algo rústico. Yo le dí forma, con una cuchara sopera.

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Os remito directamente a su página web, porque ella lo explica infinitamente mejor que yo y porque de paso, podéis coger mil ideas más para vuestras elaboraciones dulces.

Aquí encontraréis la receta.

Por cierto, ¡este es el corte de la tarta!

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