Kitchen 154 (Mercado Vallehermoso)

Tras meses de inactividad en el blog, no así en redes sociales, he decidido volver a retomar éste. No me cabe duda de que la información que voy posteando sigue siendo de mayor o menor utilidad, para aquellos que me siguen habitualmente. He ido observando de manera regular las estadísticas de las publicaciones y, para mi sorpresa, no han desaparecido las visitas. Aunque sea un número ridículo, no ha habido ni un solo día que haya bajado de las 100 visitas diarias. De manera que voy a ir recuperando algunos post de los últimos tiempos, para que queden guardados aquí y no se pierdan definitivamente.

Cuatro fueron los locales gastronómicos que visité durante mi última estancia en Madrid, en noviembre pasado. ¡No hubo tiempo para más y ya estoy deseando volver de nuevo!

La visita relámpago que hicimos a Kitchen 154, bien valió la pena. Lástima que fuimos a horas intempestivos – al borde de la hora de cierre del servicio de mediodía – lo que nos impidió disfrutar del ambiente del mercado de Vallehermoso, que es donde se encuentra ubicado este curioso local.

23130448_10155895726022628_6149657462174936027_n

Llama la atención el grupo de gente tan heterogénea que se apiña alrededor de su barra y de las pocas mesas que tiene, en un rincón de la parada que regentan. La mezcla es tan divertida como su cocina. Desde gente encorbatada, pasando por pijos de jersey atado al cuello, hipsters con tatoos y gente corriente y moliente como nosotras.

Cocina muy anárquica y canalla, de sabores potentes, picantes y exóticos. De clara insipiración asiática, y de ingredientes que podrían hacernos pensar que no se proveen a diario de las distintas paradas del mercado de Vallehermoso.
Buen producto, técnicas de cocción al vacío y una escala para medir el picante -aquí será difícil encontrar un plato que no lo sea- que te permite calcular tu nivel de resistencia a este elemento.

El trato es informal, aunque muy correcto. El cocinero,creo que Alex Zurdo, de maneras algo rudas, pero de un buen rollo increíble, estaba ese día al frente de los fogones. El caso es que era un espectáculo verle cocinar, porque parecía hacerlo al compás de una música de fondo que superaba con creces los decibelios soportables para un oído normal.

23215450_10155895690602628_6376627394806261000_o

Le pedí que me aconsejara algún plato que no fuera picante y 0,2 segundos después de haberlo dicho ya me había arrepentido. Su cara expresó un claro: “¿Qué hace una chica como tú, en un sitio como éste?”. Pero se impuso el sentido común y se marcó dos plenos al 15 con los platos que nos sirvió.

Los dumplings, rellenos de butifarra, ternera, kimchi y bañados con aceite de cayena y salsa negra 154, estaban de toma pan y moja. Una explosión de sabores deliciosa y en su punto justo de cocción.

23213025_10155895724137628_3508430571282733615_o

Las costillas coreanas a la barbacoa, con encurtidos ( kimchi, cebolla, pepino y salsa Juche), previamente cocinadas al vacío durante 10 horas. Un festival carnívoro, que despierta el deseo de carne, incluso en aquellos que no la tenemos en demasiada estima.

23167906_10155895724287628_917344303571689259_n

Nos quedamos con ganas de más. Pero acabábamos de aterrizar en Madrid y teníamos una ruta trazada, más cena reservada.

Un sitio super recomendable, con un buen producto, buena manipulación, lleno de sabores y texturas, que no dejarán indiferente a nadie.