Bodega Santo Porcello

El barrio de Sant Antoni, vuelve a ser protagonista de una nueva apertura gastronómica.

La bodega Santo Porcello abrió sus puertas hace una semana escasa y podría definirse como la antesala que precede a una comida italiana. Una exhibición de antipasti formada por bruschettas, extensos surtidos de los clásicos embutidos italianos (mortadella, prosciutto, coppa, salame,bresaola, finocchiona,speck o panceta) amén de una buena variedad de quesos italianos (parmiggiano, fontina, gonzaga, lombardo, taleggio,pecorino o scamorza affumicata).
¡Atención a las verduras encurtidas de La Giardiniera di Morgan que sirven compañando los platos de embutidos porque son adictivas!
Tanto los embutidos como los quesos también están a la venta, para quienes quieran llevarse un surtido a casa.
Yo no pude resistirme a la finocchiona,una especie de salame italiano que, gracias al hinojo que lleva en su composición,tiene un sabor absolutamente delicioso.
Por lo poco que conozco a Nicoletta Acerbi, sé que la elección de todo lo que hay en esta bodega, no es fruto del azar sino de una búsqueda concienzuda de todos y cada uno de los productos que ofrecen.
Vinos, grappas, las clásicas galletas Mulino Bianco, verduras encurtidas, salsas, pastas de Pastificio G.di Martino y otros productos italianos llenan las estanterías de esta bodega que se ha convertido en el hermano pequeño de su predecesor, el Due Spaghi , que tantas satisfacciones le ha dado a Nicoletta y su marido Toni, los propietarios de ambos locales.
Recomiendo Santo Porcello para aquellos que, disponiendo de poco tiempo para comer, no renuncian a la calidad y excelencia de un buen producto.

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