Revelándome

Bodegas Forvm


Quién soy

Me llamo Esther, aunque muchos de los que me conocen me llaman por mi apellido: Fuentes.
Intensa, tozuda, contradictoria, directa. Defensora de causas perdidas.
Libre, casi satisfecha con la vida que tengo, eterna inconformista.
Mezcla de sangre castellana y andaluza, nacida y criada en Alemania, enamorada de Catalunya.
Apátrida y ciudadana de cualquier lugar que me ofrezca libertad de pensamiento.
Tengo 3 años más que cuando empecé mi primer blog, sigo teniendo una gata con nombre de isla, una hija ya casi adulta y la curiosidad por aprender y seguir creciendo intacta.
Aprecio mi libertad y me gusta andar sola por el mundo.
Orgullosa de mis padres y del bagaje vital que me han dado.
Madre en prácticas, hija y hermana algo atípica, amiga leal.

Filosofía gastronómica

Firme defensora del producto de proximidad y km. 0. Apoyo a los pequeños productores de alimentos y abogo por una relación directa entre el origen del producto y su destinatario.
Creo en el consumo responsable. En el respeto a la estacionalidad del producto. En una producción racional y sostenible.
Amante de la cocina hecha con paciencia y cariño, herencia de mi madre.
Me gustan los retos imposibles y, difícilmente, me rindo ante las dificultades. Si hubiera que buscar un producto en las antípodas, yo sería capaz de traerlo.
Adoro los mercados. Me parecen el plan perfecto para los sábados por la mañana.
Me gusta y practico la fotografía gastronómica. Directa, sin attrezzo, aquella en la que lo único importante es la comida.
Amante incondicional de la excelencia en la cocina, en el producto y, a ser posible, en todos los aspectos de mi vida.

Me gusta…

Hedonista gastronómica por convicción, adicta al chocolate, los quesos, el vino Riesling y la música.
Puedo pasarme un fin de semana entero encerrada en casa cocinando, desconectada del mundo.
Me pirra una buena tortilla de patatas, o un gazpacho. Prefiero el pescado a la carne. El arroz a la pasta. No imagino mi vida sin comer verdura un par de veces al día.
En casa conviven en perfecta harmonía el cocido de mi madre y la escudella catalana, las lentejas con chorizo y el trinxat de la Cerdanya, el Kartoffelsalat y los embutidos alemanes, el jamón de bellota, el pa amb tomàquet o el salmorejo. También los panes artesanos andaluces y el buen pan de pagès. Soy adicta al chocolate en todas sus variantes, y tengo una marca fetiche desde hace más de 20 años: Valrhona.
Podría comerme un bote de Nutella en una noche tonta, y podría acabar con un tarro de Häagen-Dazs (mi marca favorita de helado) de una sola sentada durante esa misma noche.
A pesar de haberme apuntado al carro de los gin tonics, confieso que sigue gustándome más un Havana Club con Coca-Cola.
«Me gusta la noche más que el día, y las cenas más que las comidas».

No me gusta…

Soy mujer de extremos.
No me gustan las medias tintas. O blanco o negro, arriba o abajo, todo o nada.
No soporto los caracoles, el conejo ni las ostras.
No admito la falta de honestidad ni de lealtad.

Qué encontraréis aquí

Recetas dulces y saladas, tiendas, restaurantes, lugares de interés gastronómico y análisis de productos de mi interés.
Una especie de cajón desastre que irá creciendo conmigo a medida que vaya experimentando.
Tus visitas, sugerencias y aportaciones siempre serán bienvenidas.

Esther Fuentes